
PRIMEREANDO




Mi Historia Vocacional.
Hna Ana María.
Mi nombre: Ana María Suarez, naci el 25 de septiembre de 1973 en San Miguel, provincia de Buenos Aires, Argentina. La verdad que antes de mis 22 años nunca había pensado en ser religiosa. Pero mi historia vocacional podría decir, que comenzó luego de mi confirmación. (A los 21 anos).Por distintos motivos de la vida, luego de mi comunión deje pasar casi 11 años para confirmarme. Hasta que un día recibí la invitación para ser catequista y para que al mismo tiempo me prepare para recibir el sacramento de la confirmación, me sorprendió mucho esta propuesta, y al mismo tiempo me pareció muy interesante. Como yo seria la mas grande del grupo me daba un poco de vergüenza, pero me anime y acepte la invitación. Durante ese año constantemente me encontraba todos los fines de semana en la Parroquia, muy a gusto con lo que estaba aprendiendo y haciendo y con mis nuevos amigos en Cristo, También en este tiempo de volver a acercarme a la iglesia y comprometerme mas, me puse de novia con un catequista, que me acompaño mucho en el crecimiento de mi fe. Pero un día, escuche un canto que me llamo mucho la atención la letra, que dice: “Mas allá de mis miedos, mas allá de mi inseguridad, quiero darte mi respuesta, aquí estoy, para hacer tu voluntad, para que mi amor sea decirte sí, hasta el final”…Así es como comencé a sentir un profundo deseo de conocer y acercarme mas y mas a Dios, y decidí buscar un sacerdote para confesarme y para que me acompañe espiritualmente. A mitad de año, recibí otra invitación a servir y ser voluntaria de un hogar de niños, esta experiencia me hizo sentir más de cerca la presencia de Jesús y la alegría de ayudar sin esperar nada cambio. Sin saber que me pasaba, porque quería estar siempre en la Iglesia o ayudando a los demás, recibí otra invitación esta ves de mi hermano menor, para participar de un encuentro de jóvenes!, no tenia idea de que pasaría o que haría en este encuentro simplemente fui, porque veía a mi hermano muy comprometido y feliz con todo lo que hacia en la iglesia, su testimonio me atrajo y contagio. Cuando vi a unas religiosas animar el encuentro, me llamo mucho la atención y me gusto tanto que me acerqué para felicitarlas, este era mi primer encuentro y dialogo con una religiosa… luego de esa noche no podía dejar de pensar en las cosas del Señor y me preguntaba: si no sería que Jesús que me estaba llamando para algo?.Siempre había pensado en casarme y formar una familia, pero mis pensamientos comenzaron a cambiar de rumbo. Cuando descubrí esta otra posibilidad de vida, decidí dejar a mi novio para comenzar un discernimiento vocacional.
Al segundo día del encuentro, la hermanita que cantaba y tocaba la guitarra me llama y me regala un denario y me dice que rece mucho por las vocaciones! Este gesto y compromiso que me dio me agrado mucho y me puso muy contenta! Al último día de encuentro ya estaba decidida de pedir acompañamiento vocacional, y así es que inmediatamente terminado el encuentro de jóvenes, me acerque a la hermana y arreglamos para entrevistarnos. Cada ves sentía mas fuerte la presencia de Jesús, hasta que un día fui a misa y escuche cantar el salmo 22, en ese momento parecía que estaba verdaderamente en verdes praderas y que era muy feliz junto a Jesús!, Ya no dude de que el Señor me estuviera llamando para algo muy especial, diferente a lo que yo pensaba y decía. Cuando comencé el acompañamiento vocacional con la hermana pastorcita, sentía que mi corazón me decía: este es tu lugar, lo viví con mucha claridad y seguridad. Pero al mismo tiempo me daba cuenta que debía esperar y discernir bien. Al poco tiempo la hermanita me invito al grupo: “María Madre del Buen Pastor”, y a una misión que se realizaría con este grupo. Que feliz estaba era como que todo se me estaba dando. Llego el día de la misión, cuanto entusiasmo y alegría, ir a misionar! En la misión la hermana que me acompañaba, me regalo la Diaconía de la mujer Consagrada, y de la emoción y curiosidad que tenia, esa misma noche que lo recibí lo leí todo, y a medida que lo leía me daba cuenta. que era el lugar donde Jesús me llamaba, Ser Hermana Pastorcita! Sí era lo que yo sentía, ser pastorcita, ser de Jesús Buen Pastor!, Cuando regresamos de la misión, nos dieron tiempo para descansar antes de irnos a la casa y estando en el jardín de la casa de las hermanas, y en ese momento, recibo diría yo, la ultima invitación que confirmaría mi vocación: ingresar a la congregación de las hermanas de Jesús Buen Pastor. Sin dudar y con una profunda paz y alegría interior dije Sí! Este año fue para mi vida, un tiempo de mucha gracia y bendiciones! Parece que fue todo muy rápido pero a la vez muy profundo y claro el llamado del Señor. Con respecto a mi familia no fue tan fácil porque no me apoyaban y no querían saber nada de que sea religiosa, solo mi hermano menor me entendió y apoyo, pero la decisión ya estaba tomada y por pura gracia de Dios, mire hacia delante, confié en el Señor que acomodaría todo y ingrese a la congregación. Agradezco profundamente a Dios y a la hermana que me acompaño quien a sido un gran y buen instrumento del Señor. Su testimonio y alegría me animaron mucho para subir a la barca de Jesús Buen Pastor!
Quizás no es tan fácil seguir, y perseverar en la barca, del Buen Pastor, pero la Palabra también nos dice, que “para Dios nada es imposible “; tengo la certeza de que Él, es el capitán del barco, y nunca se equivoca de dirección, y nos da las fuerzas y gracias necesarias para navegar y pescar junto a Él.
Que Dios las bendiga a todas con su Gracia y con su Amor!
