
PRIMEREANDO



Hna. Maricel y su experiencia del llamado vocacional
De las tierras del llano argentino, asomando a lo lejos las sierras cordobesas, en un Pueblo con nombre de origen Araucano “ Sampacho” que significa “tierra que se mueve “ , poblada por emigrantes la mayoría austríacos e italianos . El primer párroco , oriundo de Turín -Italia- sembró en los pobladores del lugar la hermosa y tierna devoción a La Virgen de La Consolata.
Es así, que desde una familia sencilla, trabajadora, fe experimentada de generación en generación, a pesar de nuestras pobrezas y límites, el Señor fue haciendo historia de salvación con cada uno de nosotros y desde allí me llamó.
ANÉCDOTAS desde niña y adolescente:
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Cuando aprendí a rezar junto a mis padres jugaba con el Rosario, intentaban que quedara quieta; pacientemente mi mamá arreglaba el rosario y papá procuraba que me portara bien.
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Un poco más grande me gustaba jugar a la monjita y a la bailarina; mi madre me decía: hija son dos cosas bien diferentes… ( así soñaba cuando sea grande).
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Ya adolescente, iba aprendiendo los oficios de la casa, y para ser una buena ama de casa, también me esperaba aprender a faenar las gallinas, pollos, etc. Me producía aprensión y había visto en los primeros años de la primaria( que lo había cursado en un Colegio de Hermanas); que durante los días de clases ellas no cocinaban, lo que yo no sabía que sí lo hacían el fin de semana… y pensaba si me hago monjita no voy a estar en la cocina. Y hay otras anécdotas más, pero quedan en el corazón del Buen Pastor que conoce todas mis historias.
Ya con proyecto de formar una familia, dos consejos sabios de mi madre , me hacen dudar para dar el paso a la vida matrimonial: 1°: el amor no se mendiga, se brinda. 2°:los problemas que en el noviazgo no se resuelven, en el matrimonio son cuatro veces más grande o más.
Sumada a las sabias palabras de nuestro Obispo ( en ese entonces) Mons. Julio Blanchoud para la fiesta del Cristo del Perdón – co patrono- : “ Sí hicimos la novena, nos hemos confesado y comulgado los nueve días, ciertamente que tenemos una gran paz en nuestro interior y si esto lo cuidamos seremos felices en toda nuestra vida.”
Habíamos hecho la novena con mi familia y de verdad tenía una gran paz en mí, pero mi novio no me había acompañado, esto me hincó hondamente y comencé un camino de cuestionamiento y búsqueda en el gran interrogante ¿ Dónde quiere Dios que viva feliz?...
Al mismo tiempo mi hermana Edit ya había manifestado a sus dieciséis años su vocación de pastorcita; Hna Alba nos visitó, me llegó su testimonio . Sí bien estaba viviendo una crisis a pleno: casarme por casarme ¡No!, quedarme soltera por que sí ¡Tampoco! Y ser monja ¡Menos!
La oración, los sacramentos de la confesión, Eucaristía y el apoyo del Párroco P. Rafael Arias y el de mi familia sostuvieron este tiempo difícil de oscuridad sin saber por dónde ir. Para esto ya en Enero de 1981, preparando y apoyando a mi hermana , que ingresaría en marzo con las Hermanas Pastorcitas; se organizó en mi parroquia un Triduo Vocacional, en la cual mi hermana participó de todas las jornadas.
Recuerdo que me interesaba participar el día martes, pues hablarían de la vocación matrimonial ¡Sorpresa! Recién recordé a la noche con pesar y le comento a mi mamá del olvido y ella me anima a que vaya mañana y me entusiasma. ¡ Pero si mañana hablan de la vocación religiosa y eso no me interesa! Mi madre me dice: bueno hija algo siempre se aprende.
En último día Hna Alba explicaba las distintas vocaciones, TODAS entran en el gran proyecto de Dios que nos llama a seguir y servir según su llamado. Nuestro Párroco nos prepara antes de exponer el Santísimo, invitándonos a QUE MIREMOS A JESÚS EN LA HOSTIA Y QUE LE DIGAMOS : “ LLÁMAME”.
“Al mirar a Jesús en la Hostia, no alcancé a decirle que me llame: cómo un calor penetró por mi cabeza llenándome de un inmenso AMOR, consuelo – no tengo palabras para explicar esto que me traspasó por todo el cuerpo ¡Incomparable! Era más grande que el abrazo paternal e incluso el de mi novio… Años más tarde, rumeando las Sagradas Escrituras comprendí que el Señor me SEDUJO.
Esta experiencia grande, profunda de ENCUENTRO CON JESÚS, se hizo LUZ : “El llamado” a seguirlo más de cerca, a trabajar en su Iglesia, a buscar los jóvenes” (pues no éramos más de diez). Y las hermanas Pastorcitas era el lugar que con varios signos me había manifestado dónde Jesús Eucaristía deseaba que lo siga. Desde allí comienzo rezando una novena al Espíritu Santo para hablar con mi familia, con las hermanas. Así inicié el proceso de acompañamiento y preparación de ingreso a la Congregación en este seguimiento en el que DOY GRACIAS, Y BENDIGO Y ALABO AL SEÑOR POR EL DON DE LA FIDELIDAD.
Este 13 de mayo pasado celebré treinta años del BELLO DON DE LA CONSAGRACIÓN AL PADRE SANTO, SIGUIENDO A JESÚS BUEN PASTOR, CON LA FUERZA DEL ESPÍRITU SANTO en esta querida Congregación que en COMUNIÓN CON MIS HERMANAS vamos entregando la vida, por el pueblo que nuestro Buen Pastor nos prepara.
Y son tantas las delicadezas del Señor que ha tenido para conmigo durante todo este tiempo entre bajadas y subidas, situaciones difíciles, hermosas… SU GRACIA ME SOSTUVO Y SOSTIENE y concluyo con una frase que me acompañó desde el postulantado : “ Quiero gastar mis días amando, hasta que me alcance la vida”
(* Ahhhhh al poco tiempo de haber ingresado, las hermanas me pidieron el favor que les ayude a faenar unas cuantas gallinas – ya que sabía el oficio- ; recordé lo dicho en mi adolescencia y reí de mi misma.)
Concluyo este compartir con la Palabra del Señor: Bendigo al Señor en todo momento. El es mi Pastor y nada me deja faltar. Y me uno a las Palabras de Jesús: “ Yo he venido a traer fuego sobre la tierra, ¡ Y cómo desearía que ya estuviera ardiendo! Lc12,49-53.
Cuanto deseo que el fuego del Amor de Dios arda en los corazones de toda la humanidad.
Maricel Gladys Fassano sjbp